Lo que están viviendo hoy los jóvenes ucranianos es una experiencia muy difícil: noches en refugios antiaéreos, estudios durante las alertas aéreas, voluntariado tras los ataques rusos, práctica deportiva en instalaciones destruidas, defensa de Ucrania en el campo de batalla, supervivencia al infierno del cautiverio ruso y muchas otras dificultades que la guerra de Rusia ha impuesto al pueblo ucraniano.
En el Día Internacional de la Juventud, reiteramos: los jóvenes ucranianos merecen un futuro en paz, en el que ya no tengan que aprender a distinguir el sonido de los drones y misiles rusos.
Los ucranianos que permanecen hoy en cautiverio ruso deben ser liberados sin demora. Todos los niños ucranianos cuya infancia y juventud han sido robadas por las deportaciones ilegales de Rusia deben regresar a casa.
Memoria eterna a los jóvenes ucranianos que dieron su vida defendiendo nuestra libertad. Su valentía y sacrificio permanecerán para siempre como parte de la historia de Ucrania.
A pesar de todos estos desafíos, los jóvenes ucranianos ya están asumiendo la responsabilidad por el futuro de su país. Son, sin duda, el futuro de Ucrania: un futuro por el que vale la pena luchar.