Desde que Rusia lanzó su guerra a gran escala, 1645 civiles en Ucrania han sido víctimas de minas rusas y restos explosivos de guerra.
Entre ellos hay 170 niños y 1475 adultos.
Detrás de estas cifras hay personas que necesitan tratamiento, rehabilitación y apoyo a largo plazo. Las autoridades policiales ucranianas también investigan cada incidente con minas que afecta a civiles como una posible violación de las leyes y costumbres de la guerra por parte de Rusia.
Al mismo tiempo, Ucrania continúa despejando las zonas contaminadas. Solo en julio de 2026, las unidades de desminado del Ministerio de Defensa de Ucrania limpiaron 923 hectáreas de territorios liberados de la ocupación.
El apoyo internacional al desminado de Ucrania es crucial. La Coalición de Capacidades de Desminado que apoya a Ucrania prevé crear un fondo de 95 millones de euros para respaldar estas labores. Asimismo, está previsto que Ucrania reciba en 2026 equipos y maquinaria especializados para el desminado por valor de 205 millones de euros.
Cada hectárea libre de minas significa menos vidas en peligro.