Durante la noche del 24 de septiembre, Rusia lanzó otro ataque con misiles balísticos contra Kyiv, alcanzando viviendas, un hospital de maternidad y otras infraestructuras civiles. Dos personas murieron y otras resultaron heridas. Los equipos de emergencia continúan trabajando en los lugares afectados.
La región de Odesa también fue objeto de un ataque ruso a gran escala. Dos personas resultaron heridas, mientras que viviendas, un hospital, una escuela y otras instalaciones civiles sufrieron daños.
Rusia continúa lanzando ataques con misiles balísticos porque todavía no se enfrenta a una presión suficiente por parte de los socios de Ucrania. Estados Unidos puede contribuir a cambiar esta situación proporcionando a Ucrania misiles interceptores contra misiles balísticos y aplicando plenamente las sanciones contra Rusia y contra quienes contribuyen a financiar su guerra