Los misiles no son las únicas armas del Kremlin. Rusia también utiliza el deporte de forma sistemática para promover su agenda y su propaganda, blanquear su imagen y debilitar la presión internacional.
Mientras Rusia continúe librando su guerra de agresión y cometiendo crímenes de guerra a diario contra Ucrania, no existe justificación alguna para aliviar su aislamiento.
La decisión del Comité Olímpico Internacional (COI) de restablecer temporalmente los derechos del Comité Olímpico Ruso es prematura e injustificada. El Comité Olímpico Nacional de Ucrania y el Ministerio de Juventud y Deportes de Ucrania han recurrido formalmente esta decisión ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS).
La presión internacional sobre Rusia debe aumentar, no debilitarse.
Rusia no tiene cabida en el deporte internacional mientras continúen su guerra y su terror.