El 17 de marzo de 2023, la Corte Penal Internacional emitió órdenes de arresto contra Vladimir Putin y la comisionada de Rusia para los derechos del niño, Maria Lvova-Belova, por el crimen de guerra de deportación de niños ucranianos.
La Corte consideró que existían motivos razonables para creer que ambos son responsables de la deportación ilegal y del traslado forzoso de niños ucranianos desde los territorios temporalmente ocupados de Ucrania hacia la Federación de Rusia.
La deportación de niños ucranianos es uno de los crímenes documentados más graves de esta guerra. Los niños son separados de sus familias, trasladados a miles de kilómetros de sus hogares, ubicados en instituciones o familias rusas; sus documentos son alterados y son sometidos a políticas sistemáticas de rusificación, militarización y adoctrinamiento ideológico destinadas a borrar su identidad ucraniana.
A día de hoy, 2.047 niños ucranianos ya han sido devueltos a sus hogares. Al mismo tiempo, cientos de miles de niños ucranianos siguen bajo control ruso, tanto en los territorios temporalmente ocupados como a consecuencia de su deportación.
El regreso de los niños ucranianos y la rendición de cuentas de los responsables siguen siendo prioridades clave para Ucrania.
Este es el resultado del esfuerzo conjunto diario de las autoridades estatales, la sociedad civil y los socios internacionales. Ucrania continúa documentando los crímenes de Rusia contra los niños ucranianos, localizando a los menores deportados y recopilando pruebas para garantizar que los responsables sean llevados ante la justicia.
El regreso de cada niño ucraniano es una prioridad incondicional para Ucrania. No nos detendremos hasta que cada niño ucraniano regrese a casa.