El 7 de abril, un dron ruso impactó un autobús en una parada en Níkopol, en la región de Dnipró. Era la hora punta de la mañana, cuando la gente se dirige al trabajo. Tres personas fueron asesinadas y otras 12 resultaron heridas.
Los equipos de rescate estuvieron en el lugar desde los primeros minutos. Junto con los médicos, lograron liberar y salvar a siete personas y evacuar a los heridos a hospitales.
En otra parte de la región de Dnipró, un niño de 11 años fue asesinado en un ataque ruso en el distrito de Synelnykivskyi la mañana del 7 de abril. Un hombre y dos mujeres también resultaron heridos.
Esta es una táctica deliberada de Rusia: atacar a civiles. La única respuesta posible es una mayor presión internacional para obligar a Rusia a detener estas atrocidades, y un apoyo sostenido a la defensa de Ucrania.