Mientras miles de ucranianos permanecen en la oscuridad y silenciados en el cautiverio ruso, debemos ser su voz y sacar a la luz la verdad.
Cada decisión oportuna, cada campaña, cada publicación cuenta a la hora de exponer el sistema estatal ruso de tortura y violencia.
La justicia para Ucrania también significa proteger a la comunidad internacional. Los mecanismos efectivos de rendición de cuentas deben garantizar que los crímenes graves tengan consecuencias. La impunidad no contiene el mal: le permite crecer, propagarse y volver a atacar.