Más de 10 millones de libros ucranianos destruidos por Rusia en un solo verano.
Solo en Járkiv, un ataque ruso contra una editorial destruyó 8 millones de libros, incluidos más de 620.000 libros de texto escolares. En el último ataque registrado en la región de Kyiv, fueron alcanzados almacenes que guardaban libros de numerosas editoriales ucranianas, con más de 60.000 ejemplares destruidos.
Desde el inicio de la invasión rusa a gran escala, Rusia ha llevado a cabo al menos 21 ataques contra la industria editorial y del libro de Ucrania. Solo este verano, más de 30 editoriales ucranianas perdieron libros, materias primas o trabajos en proceso de producción.
Durante siglos, Rusia intentó silenciar la palabra ucraniana mediante prohibiciones, decretos y censura. Hoy utiliza misiles y drones para quemar libros y destruir las infraestructuras que permiten que la literatura, la lengua y el conocimiento ucranianos lleguen a los lectores.
Pero los libros ucranianos seguirán imprimiéndose, leyéndose y pasando de generación en generación.
Rusia no conseguirá borrar la cultura ucraniana.