Rusia ha vuelto a atacar Ucrania, matando a tres civiles e hiriendo al menos a 12 personas.
En la región de Poltava, edificios residenciales, un hotel y varias instalaciones industriales resultaron dañados por los ataques rusos. Dos personas murieron y otras siete resultaron heridas, entre ellas un menor.
En Zaporizhia, una persona murió y cinco más resultaron heridas como consecuencia de un ataque combinado ruso. Un edificio de gran altura se incendió en uno de los lugares, mientras que en otro un edificio residencial sufrió daños parciales.
Estos ataques demuestran una vez más que Rusia no tiene intención de poner fin a su guerra. Lo que importa es la determinación de la comunidad internacional. La presión unida puede detener la agresión rusa.